Moctezuma

 Juan Son siempre me pareció un personaje súper enigmático, vivas y un adelantado para su tiempo, lo sigo creyendo, incluso después de su retorno el año ante pasado como un Nacho Libre vegano que compra su ropa en parisina. Cuando salió de Porter fui de los tristes y enojados. Según yo Porter había llegado a su fin y serian una banda más sin JS. En 2013 cuando Porter se reunió para tocar en el VL por supuesto que me emocione mucho y la esperanza de tener un nuevo álbum fue enorme, pero JS ya iba en una dirección totalmente diferente, después de ese día desapareció de mi radar hasta el 2019.

Meses después Porter anunció a David como nuevo vocalista y me indigne denso, ¿cómo podía ser eso posible? Cuando salió Palapa la escuche bien desganado y recuerdo haber pensado “meh, esto ya no es Porter, sin JS esta banda es otra cosa”, ¡cuánta razón tenía!

Porter era una nueva banda, habían encontrado una nueva fuente de inspiración ancestral y espiritualmente inagotables. 

Me costó un par de años reconocer la magnitud de Moctezuma, debido a que de cierta forma me había desconectado culturalmente e históricamente de México. Conforme iba descubriendo el origen de cada una de las canciones del álbum volví a sentir una ferviente necesidad de reconectarme y también de conocer aún más acerca de nuestras raíces, nuestra historia, nuestros tesoros más valiosos como país.

Desde los primeros guitarrazos de Murciélago hasta los lamentos de Palapa, Moctezuma es un disco con una aura cálida y familiar para los mexicanos, es por eso que, creo yo, debemos sentirnos orgullosos de que en la actualidad puedan existir álbumes con nuestra historia y cultura corriendo apasionadamente por sus venas. Aparte es bien refrescante ya no sentirse comprometido a acudir a RE, El Silencio o la música tradicional mexicana para sentir una conexión musicalmente con nuestro país y que también existe música con synths y guitarras salvajes, además de una creatividad incesante que puede llevar a descubrir un nuevo tipo de misticismo y pasión chamanica un tanto olvidada por la mayoría de nosotros.

En general disfruto mucho el álbum en su totalidad, lo suelo escuchar mientras leo o cuando viajo, especialmente durante esta ultima actividad suele tener una repercusión en mi más romántica y agradable, hasta un poco poética. Murciélago nos prepara para la batalla profetizada. M bosque es preciosa y un epitafio para aquellos ancestros que lucharon hasta el final, siempre me saca unas lagrimas.  Huitzil es tan épica y determinante como hermosa, digna de un dios. La china es errante y esperanzadora, Rincon Yucateco por su parte es intimidante y frenética. Huracancún es una bocanada de aire fresco y nos prepara para el Tzunami que se avecina y el estasis de Palapa. 




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